Cierro los ojos y recuerdo esas aventuras donde en mi mente cobran de nuevo vida,… Ahí me trasporto a esas playas inmensas de la costa de la provincia de buenos aires, y tomo fuerzas para revivir esos momentos, para poder compartirlos con todos mis amigos amantes de las cacerías en libertad.todo comenzó en una mesa del café de escopeta del T.F.A. siempre se contaban historias y rumores delos ciervos damas de la costa, pero donde estaban? Las playas tienen cientos de kilómetros de largo y era como encontrar una aguja en un pajar.
Los últimos damas libres por f. Rodríguez destacados caza mayor miércoles, 09 de septiembre de 2009 16:49. Cierro los ojos y recuerdo esas aventuras donde en mi mente cobran de nuevo vida,… Ahí me trasporto a esas playas inmensas de la costa de la provincia de buenos aires, y tomo fuerzas para revivir esos momentos, para poder compartirlos con todos mis amigos amantes de las cacerías en libertad. todo comenzó en una mesa del café de escopeta del tfa, siempre se contaban historias y rumores delos ciervos damas de la costa, pero donde estaban? Las playas tienen cientos de kilómetros de largo y era como encontrar una aguja en un pajar..con fran… Resolvimos emprender un viaje de exploración por esas inhóspitas playas por fines de marzo, los planes era recorrer la costa siguiendo rumores de paisanos que decían donde podrían estar los buenos ciervos, pensábamos hacer pequeños recorridos por la playa y en cada etapa hacer una exploración a pie, adentrándonos a las dunas y fachinales para observar con los prismáticos algún tipo de movimiento de esos animales. Todo parecía sencillo en el café, pero luego de recorrer 650km de la capital por la ruta 3 y adentrándonos a la playa todo resulta de manera contraria a lo planeado, para empezar el terreno era pantanoso, con arena que no estaba firme,en donde cada metro que recorría la Toyota se enterraba un poco mas, logramos llegar a la orilla del agua, y empezamos a avanzar por la orilla del mar, el viento con una gran velocidad levantaba nubes de arena que nos golpeaba sin descanso. Luego de recorrer unos 30 km por la playa llegamos al arroyo el Gau…, aunque la marea estaba en bajante la corriente era fuerte y no me animaba a cruzar, Fran. Se bajó y trato de cruzar por donde le parecía mas firme, no queríamos quedarnos en medio del arroyo, ya que al subir la marea la camioneta podría ser arrastrada hacia mar adentro. Dejamos que la marea bajara completamente y cruzamos en baja de fuerza y con las cubiertas casi completamente desinfladas, seguimos nuestro rumbo sur hasta donde teníamos ciertos datos geográficos particulares del lugar, una buena acelerada para ganar velocidad y enfilamos hacia los fachinales, a duras penas sorteamos los cangrejales, donde la Toyota se iba hundiendo cada metro que avanzaba, luego de pelearla entramos a las dunas y pusimos a resguardo la camioneta.

El lugar era hermoso, con cortaderas, pequeños ojos de agua y muchas dunas de arena dorada.armamos el equipo y nos pusimos en marcha para explorar la gran franja de fachinales. La caminata se hace difícil a cada paso las espinas atraviesan los pantalones clavándose en nuestras rodillas, sorteamos lagunas, que están entre vallecitos entre las dunas, luego de un par de horas de marcha nos subimos a una duna para ver con nuestros prismáticos el movimiento del lugar,queríamos esperar que se hiciera la tarde, por que aprendí a través de los años que siempre los animales se mueven a la tardecita, como a las seis de la tarde aparecieron entre la vegetación un par de hembras que empezaron a comer muy cerca nuestro, eran ciervos damas que se movían libremente, sin cercas ni alambres en una franja costera de 100km de longitud,toda una maravilla, éramos unos privilegiados.
El lugar forma un ecosistema único, protegido del viento del mar por una línea de médanos, luego los fachinales que se alternan con cortaderas y lugares cubiertos por el agua. Los ciervos se mueven protegidos conviviendo en armonía con el ambiente, pudimos acercarnos a las hembras,donde nos quedamos inmóviles al lado de ellas, estábamos a unos 15 metros de ellas con el viento en contra para no darle oportunidad de ser descubiertos, esperamos un rato mas y a unos 100metros se divisa la cornamenta de un hermoso macho, que se aproxima a ellas, dando un rodeo,como tratando de descubrir en el aire cualquier señal de peligro, se acerca a las hembras y les pasaa 10 metros de ellas sin acercarse mas, luego de estar parado un buen rato, el cual parecía sentir nuestra presencia, ya que estábamos a escasos treinta metros de él inmóviles entre las pajas, siguiósu marcha hasta perderse entre las dunas, en ese momento consideramos no tirar, sabíamos que ese era su territorio y que lo encontraríamos al día siguiente, por ahora, nos dedicaríamos a estudiar sus movimientos y la calidad de los machos.
Por F. Rodríguez